22.6.06

Regreso del otro lado

A veces reviven casualmente algunas historias ya enterradas bajo otras que llegaron más tarde al blog. A veces llega un rescate de fuera. Algo indirecto, como una historia que vi en Fogonazos, Océanos de arena, sobre un B-24 estrellado durante la Segunda Guerra Mundial en mitad del desierto. Por lo visto, algunos de sus tripulantes llegaron a caminar casi 200 kilómetros por el desierto antes de morir. Alguno caminaba y llevaba un diario, escrito en el filo de la muerte, hasta la muerte misma: “Sin ayuda aún, la noche es fría”, es la última anotación según se cuenta en Fogonazos.

Esa frase venida prácticamente desde el otro lado de algún modo ha tirado de otra historia de aquí, enterrada ya desde enero, Carta de ultratumba. Aquella carta escriba por un minero a punto de morir en un lugar sin aire.

Ahora, en cierto modo, ha revivido, que es lo que sucede cuando algo vuelve a leerse.

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