8.9.06

Los versos y los puños

Estoy casi seguro de que se trata de la peor crónica que he leído nunca. Pero lleva dentro una historia arrebatada y, sobre todo, me recuerda a otra, también arrebatada, aunque ésta podría ser falsa. Perfectamente. Sin embargo, es uno de los cuentos mejor contados.

La peor crónica esta que me encontré ayer en el periódico prometía un combate de boxeo, aunque al comienzo se enredaba con insignificancias del tipo “he venido a hablar de mi libro”. Pero a pesar de la crónica, sobre el ring de Estepona se repartieron mandobles un director de cine, Uwe Boll, y Carlos Palencia, un crítico que había destacado entre quienes consideraban al director el heredero de Ed Wood. A pesar de la crónica, allí sobre la lona, un tipo se calzó unos guantes para defender su ¿obra? a puñetazos. Mientras leía esa peor crónica e intentaba encontrar la historia, recordé un pasaje de Bolaño en Los detectives salvajes en el que Arturo Belano se bate en duelo en la playa con un crítico literario llamado Iñaki Echevarne. Esta vez, por un libro. Hay acuerdo en que Belano esconde a Bolaño y Echevarne, a Ignacio Echevarría. Pero termina ahí. He escuchado varias veces (una, de alguien que era amigo de Bolaño), que hace ya bastante, después de una mala crítica, el escritor retó realmente a Echevarría a batirse en duelo. Y también he escuchado que después del reto, se hicieron amigos, hasta terminar el crítico en lo que es: uno de sus principales defensores y editor de su libro póstumo, 2666. Creo que resulta casi imposible averiguar si mi versión es falsa, porque ellos mismos la han contado así y al revés: han dicho también que no se conocían antes de Los detectives salvajes, y que Echevarría puso bien la novela.

Me da igual: si el sucesor de Ed Wood, por mucho que le ganara el combate al crítico, se sintió obligado a defender su ¿obra? a guantazos, ¿qué no habrá hecho Bolaño? La crónica mala esconde otro detalle que me inclina a pensar que el duelo sucedió. Dice que, después de la victoria del director, muchos “le erigirán un altar en la catedral del culto cinéfilo”. Tengan sólo en cuenta que en Los detectives salvajes Belano le clava la espada al crítico.

balazos: A los puños

Technorati tags: |