10.5.07

Anson y la literatura

Sabía de sobra, al aceptar el encargo [presidir el jurado], que el premio Lara sería una farsa, igual que el Planeta. Cuando un editor se juega decenas de millones de pesetas en una novela quiere, como es natural, que ésta sea, antes que nada, comercial. Así que los comités de lectura de la editorial criban los originales, a veces varios centenares, para seleccionar a los "finalistas". Además, después de relecturas y análisis, proponen la novela (encargada en ocasiones a un autor de éxito) que, por sus características, puede encaramarse sobre una venta masiva. El jurado, o al menos sus principales miembros, son informados discretamente de lo que conviene a la editorial y actúan en consecuencia.
(...)
Decidí participar en la farsa porque, a mi manera de ver, por encima del paripé y el engaño, resulta positivo el premio como estímulo y propaganda de los autores y de sus obras.
(...)
Me retiré de su presidencia [la del jurado del premio, además de la de La Razón], cuando la compra del diario Avui por parte del hijo del fundador de la editorial me creó un grave problema de coherencia ideológica. Yo presidía el Consejo Editorial del Grupo y empecé a desayunarme, mañana tras mañana, con un diario serio y excelente como Avui que, en el ejercicio de su libertad de expresión, proponía la independencia de Cataluña, y otro, La Razón, por mí fundado, que defendía la unidad de España.

(Luis María Anson publica hoy en El Cultural el artículo La farsa del premio Lara de novela)

Technorati tags: