17.12.10

Las letras y las embajadas

Las filtraciones también como alivio de la melancolía del escritor secreto. Esos miles de diplomáticos norteamericanos que durante años componían imágenes como esa de “la típica pareja que se odia pero permanece casada por los hijos”, con la que desde Berlín se explicaba en 2008 la relación entre los que gobernaban asociados. Esos miles de diplomáticos que muchas veces escribían para un solo lector que inmediatamente los olvidaba. Hasta que Assange les ha encontrado un puñado aparentemente gigantesco.

Las letras deben mucho a la placidez de las embajadas, y sin embargo se han comportado siempre con profunda altivez con su clase media de oscuros proletarios de la escritura. Olvidan, quizá, que en la de Argentina en Bruselas nació Julio Cortázar, ese día de 1914 todavía Jules Florencio. O que también correteó por pasillos de embajada Álvaro Mutis, hijo de diplomático. O que, refugiado durante un año de la guerra civil española en la de Chile en Madrid, Rafael Sánchez Mazas compuso Rosa Krüger, una novela que escribía de día y leía a su grupo de amigos por las noches. También tras sus cortinajes escribieron Jorge Edwards, Octavio Paz, Carlos Fuentes y Sergio Pitol, que encontró incluso tiempo para traducir a Jane Austen, Joseph Conrad y Henry James. En similares despachos de dulce exilio se escribieron los célebres 250.000 telegramas, perfectamente archivados para el olvido en el Departamento de Estado. Hasta Wikileaks.

Con un poco de atención, la cosa esta podría terminar haciendo más por la literatura que lo que dicen que hace por el periodismo. Timothy Garton Ash ha descubierto ya rastros de Evelyn Waugh en el relato de una loca boda daguestaní, en la que el presidente checheno bailó “con su pistola automática chapada en oro metida en la parte posterior de sus vaqueros”. Palabras rescatadas así de un agujero. El de la melancolía del escritor ignorado. Quizá habría que buscar entre ellos al furioso compilador de minucias, que estará ahora a su vez buscándose a sí mismo en las páginas de diarios de todo el mundo.