20.9.06

El golpe y los relojes

"En Tailandia todo el mundo tiene un Rolex". No fue lo primero que nos dijo, pero casi. Antes nos había dado la bienvenida a Bangkok y nos había conducido al autobús. Después se presentó, pero aclaró que podíamos llamarle Pablo, un nombre falso, a nuestra medida, porque, de todas formas nunca, íbamos a conseguir recordar el verdadero... A él le daba igual que le llamáramos por un nombre inventado del mismo modo que parecía casi orgulloso de llevar un Rolex falso. Era lo que podíamos permitirnos llamarle. Lo que el podía permitirse conseguir.

En Tailandia, además de un Rolex, todo el mundo tiene una bandera tricolor, sobre todo quienes nunca tendrán un Rolex real. El rojo es por la nación; el azul, por la religión, y el blanco, por el monarca. Además de la tricolor, por todas partes cuelgan estandartes amarillos, paños amarillos, carteles amarillos. Es el color del rey, que más o menos flota por encima de todo, intocable. Así que los soldados, además de dar un golpe de Estado que dicen que es sólo contra el primer ministro, también secuestraron al rey. Se colocaron en los fusiles, en los tanques, en las guerreras, pedazos de tela amarilla, y eso se entiende al primer golpe de vista. Y para quien no se los encontró por la calle, pues imágenes del rey flotante por televisión.

Qué respetuosos estos militares del pañuelito amarillo que sólo van contra los malos. Del mismo modo que están convencidos de que el rey es algo así como un santo, en Tailandia casi todos pensaban que el primer ministro Thaksin Shinawatra era de los malos. Las elecciones que ganó el del 2 de abril se anularon por inconstitucionales y hasta los que le habían votado estaban convencidos de que era un corrupto. Pablo le había votado, y volvería a hacerlo. Tailandia ha mejorado mucho, dice: tiene mejores carreteras, mejores autobuses (gracias a él, el aire acondicinado nos estaba salvando del ahogo en aquel instante)... Y, bueno -seguía-, todo el mundo cobra por hacer un trabajo, así que tampoco pasa nada por que él se llevara algo cada vez que terminaba una obra. Por lo menos la hacía.

Qué más da que no se llamara Pablo... por lo menos le llamábamos de algún modo. Qué más da que ni él ni los soldados tengan un Rolex... Qué más da.

Los golpistas, tan respetuosos, con sus paños amarillos y sus relojes falsos, aseguran que en cuanto puedan van a convocar elecciones "libres". Estamos a 20 de septiembre. Para el 15 de octubre estaba prevista la repetición de las que se anularon. Pero las suyas van a ser más libres. Y enseguida. En Cuba también iban a ser enseguida.

balazos: Pat Pong

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