15.1.08

Sarkozy, Yasmina Reza y el periodismo

Lo más interesante de la prensa dominical, los extractos del nuevo libro del Yasmina Reza sobre Sarkozy, lo servía El País precedido de una advertencia: "Un objeto literario más que un reportaje periodístico". Como si se disculpara. Y lo hace. Porque justo después aporta dos razones para que se olvide la intrusión de Reza en el periodismo: "Aporta las claves para entender el cambio que Sarko ha llevado al Elíseo". Y también: "EL PAÍS ofrece en exclusiva extractos del libro".

Leo interesado el texto, buscando las señas del intrusismo, los pasajes en los que la escritora se ha salido de las líneas que contienen lo que se puede llamar periodismo, según el periodista que escribió la presentación. Leo fragmentos del año que pasó Reza con Sarkozy justo antes de que le eligieran presidente, y encuentro pensamientos del candidato:
Porque mi vida y la historia de mi vida es partir de lo más bajo para llegar a lo más alto. Sólo me falta un peldaño... ¿Lo más alto? ¿Existe en la vida humana un espacio que se llame lo más alto? Qué desencanto si así fuera.
Leo, también detalles de cómo preparó el debate televisivo con Ségolène Royal:
Pierre [un asesor]: Los franceses piensan que ella no vive en la realidad. Tú sí estás en lo concreto. Díganos, precísenos. Te recomiendo que uses el nosotros.
Nicolas: Bueno. (Un rato). Ya está. (...) Sé lo que hay que hacer. Sólo queda hacerlo.
Al día siguiente por la noche, frente a Ségolène Royal, lo hace.
También aparece su madre poco después de que Sarkozy ganara. Y están los sentimientos del recién elegido presidente sobre esa victoria: "Estoy sereno. (...) Estoy profundamente contento, pero no tengo alegría". Y otro día, poco después: "No puedo decirte que sea infeliz... Por fin me he deshecho de ese fardo... (...) Ganar es gustar, mi oficio es decidir".

Leo lo más interesante de la prensa del domingo sin dejar de pensar en la advertencia. O en la disculpa. O el fastidio. Dudo si no se tratará de la distancia a la que se sumerge. Leo buscando el instante en que Reza pisa fuera de las líneas que caben en el diario. Y no lo encuentro.

Tampoco encuentro ninguna advertencia sobre el cuchillo que se vende con el diario.