19.1.09

Correr y escribir

Estas últimas semanas he estado saliendo bastante a correr y cada vez le encuentro más parecidos con el escribir. Aunque aún no tengo claro cómo pueden influirse entre sí.

Se empieza, al menos en parte, por razones similares. A mí nunca me ha gustado correr. No le encuentro la gracia a un deporte sin pelota. Pero cada vez resulta más complicado reunir al grupo de gente necesario para jugar al fútbol o al baloncesto.

Así que un día uno se da cuenta de que por mucho que le guste pelear por una pelota no hay nadie con quien hacerlo, y ya ni se pelea ni nada. En ese punto decidí probar a correr, algo para lo que no se necesita nadie más, pero en lo que, a cambio, la pelea es con uno mismo.

Lo de escribir a veces comienza igual, al menos en ciertas modalidades. Cuando empecé con este blog hace casi siete años, lo hice sobre todo porque no tenía un lugar donde publicar, del mismo modo que me quedé en otro momento sin gente con la que pelear pelotas. Aquí no necesitaba a nadie más.

Una vez solo, comienza la batalla, cuyo primer objetivo es aguantar. Los cambios sólo se producen cuando se corre, o se escribe, durante un intervalo constante suficientemente largo. Cuando he corrido poco, la vez siguiente me he encontrado con que sólo podía correr el mismo poco. Algo parecido sucede con el escribir. Y en ambos casos es del mismo tipo la lucha mental mientras se negocia internamente si se sigue o se abandona.

Los efectos también son casi idénticos: una especie de ligereza al concluir y pasar a lo siguiente que tenga el día. Para un principiante como yo, alcanzar los 45 minutos de carrera sin pausa dejan una sensación tan intensa como de flotar, que me resulta extraño que pase desapercibida. Después de unos días de correr (o escribir) con continuidad, sucede que de repente un día comenzar resulta tremendamente sencillo.

También al día siguiente de haberlo hecho boqueando humo sobre la nieve, o atravesando la lluvia. Cualquier cosa que llegue después parece una minucia. Así que ahora que nos cierran ADN.es, creo que voy a dedicar más tiempo a estos dos recursos de solitarios.