25.7.09

La compañía del viaje

Me gusta leer a quienes cuentan viajes. Sobre todo si están haciéndolo sobre la marcha. Cuando leo una entrega pienso que la del día siguiente no existe aún ni para mí ni para el viajero. De algún modo siento que vamos juntos, que le acompaño. Especialmente si el viaje me da envidia, como aquella Vespaña de Ander, o este interraíl con zapatillas de Marc Roig. Leía –pensaba– para acompañarles. Pero luego terminaron sus viajes y fui yo quien se sintió un poco más solo.