8.1.10

La nieve y las historias no sucedidas

Por aquí también estuvo ayer casi todo el día nevando. Cuando empezó, conducía hacia el trabajo, pero llegué sin encontrarme nieve en ningún tramo de asfalto. Y así fue hasta la noche, cuando dejaron de caer copos. A juzgar por el asfalto, si uno no había visto nevar es como si no hubiera sucedido. Cuando salí a comer a mediodía, pensé un poco sobre los rastros y su ausencia. Sobre todo, después de ver los coches parcialmente cubiertos de nieve en el aparcamiento. Pensé también en los efectos de no contar algunas cosas: caen como copos sobre asfalto mojado y desaparecen. Y pensé en los conductores que se enteraron de la nieve al cruzarse con mi coche al final del día. Y en todas las nevadas no sucedidas, y en todas las historias no contadas, disueltas desagüe abajo.