23.5.03

La vida en un minuto

Ya sé que ellas no tienen la culpa, que las sentaron allí, que les dieron las banderitas y que les pidieron que las movieran cuando vieran la luz roja. Ellas movían las banderitas y Aznar colocaba la frase. Ése era el trato. Así, cuando pasaran por aquel polideportivo los señores que veían en casa el informativo de Antena 3, se encontrarían un mitin que parecía una final de la Copa de Europa.

En esa primera pasada vi a las dos chicas riendo, moviendo la banderita de la gaviota quizá con más jolgorio que entusiasmo. Pero bien, vamos, en su sitio, y la frase de Aznar, clavada, envuelta la conexión con una salva de aplausos. Justo después llegaron los señores que miraban el telediario de la Primera, pero las chicas ya no se reían, supongo que no porque prefirieran la otra cadena. Movían las banderitas, pero se les había cansado la risa. Normal. Había pasado ya el informativo de Telecinco, con lo que sólo les faltaba aguantar ese último minuto. Se me ocurrió la idea tonta de que cuando Urdaci siguiera con sus cosas desde el estudio, Aznar apagaría el micrófono, se daría la vuelta y recogería las banderitas que agitaban los que tenía sentados detrás. Se me ocurrió la idea tonta de que apagarían las luces del polideportivo, plegarían las sillas y devolverían los jubilados a casa. La idea tonta de que entre el informativo de Telecinco y el de Antena 3, mientras esperaban, habrían servido unos whiskitos, y que por eso se reían las chicas. Por el whiskito, que les gritaba dentro que el emperador caminaba desnudo, y por eso les daba la risa, porque nadie se daba cuenta.

Pero era una tontenría, claro, porque seguro que Aznar o Zapatero o Llamazares no tienen tiempo estos días para whiskies. Además, ya todo el mundo sabe que tenemos un mundo desmontable, en plan mecano, que sólo se usa un minuto al día, cuando conecta el telediario, y ya a nadie le da la risa porque vaya desnudo el emperador. Lo que de verdad helaría la risa sería tener que agitar la banderita durante todo el mitin. O que el mitin de Aznar durara lo que duran los mítines, y no un par de minutos entre whisky y whisky.