9.4.08

Abandonar

Yo era también de los fascinados con el resistir. Admirado por la perseverancia. La voluntad cercana a la ceguera. La pelea. Los empellones. Los puñetazos de nudillos despellejados. Las carreras escalones arriba en lugares fantasma. El ahogo de la propia respiración. La meta invisible. Hasta OT. Hasta diez minutos de criba de esos concursantes emocionados que han conducido toda la noche mientras hablaban con un novio, un amigo, padre, abuela, prima argentina que les empujaba.

Antes de entrar cuentan: siempre me han dicho que canto bien, desde pequeño, los que me quieren, saben que es mi sueño, me han apoyado cuando nadie creía en mí. Y cantan. Diez minutos, ya digo. Ahora padezco cierto entusiasmo por la rendición. La retirada. El elegante envainado. La carrera entre el cortinaje. El cambio de vida. Las abuelas que saben cuándo dejarlo. Los nudillos sanos. Abandonar.