26.6.08

Las afueras del sueño

Florecen brotes inesperados en los contornos de un sueño. Pongamos la noche que Cesc mandó a casa a Italia con un penalti. Y entonces, tres esquejes de los infinitos que cualquiera habrá recogido.

1.
Decenas de mis vecinos, casi todos desconocidos entre sí, abren las ventanas y gritan a la noche contenida en el patio de manzana durante varios minutos. Eso sucedió después de Cesc.

2.
Confiando en que los guardias estarían mirando en la tele si sucedía algo que no se veía en 24 años, varios inmigrantes intentan entrar en Melilla por el paso fronterizo de Beni-Enzar. Eso sucedió poco antes de Cesc. O quizá corrían al tiempo hacia redes distintas.

3.
Luis Aragonés aprieta una vez los puños delante de la cara y se vuelve hacia el vestuario. Eso, después, cuando Cesc corría sin saber hacia dónde.