10.7.08

–Tuve una sensación rara –dice Tenenboym mientras entra en la habitación detrás de Landsman–. La primera vez que vi al tipo. ¿Conoce la expresión "un hombre destrozado"?
Landsman admite que la expresión le resulta familiar.
–La mayoría de la gente a la que se aplica no la merece realmente –dice Tanenboym–. La mayoría de los hombres, en mi opinión, ya de entrada no tienen nada que destrozar. Pero este Lasker... Era como uno de esos palitos que se parte y se encienden. ¿Sabe? Y dan luz durante unas horas. Y dentro del mismo se oye un tintineo de cristales rotos. No sé, olvídelo. No era más que una sensación rara que tuve.
(El sindicato de policía yiddish, Michael Chabon)